José Raúl Capablanca Graupera fue un ajedrecista cubano nacido el 19 de Noviembre de 1888 y muerto en Nueva York en 1942. Se le considera uno de los más grandes jugadores de Ajedrez de todos los tiempos. El ajedrez es sobre todo un juego de cálculo, y en este terreno Capablanca siempre se caracterizó por un rigor y unas dotes extraordinarias. Se comenta que nunca en su vida cogió un libro de ajedrez (aunque en aquella no debía de haber muchos), y por tanto Capablanca era un ajedrecista en estado puro. Aprendía sin necesidad de haberlo aprendido, y eso es talento. Ha habido muchos jugadores a lo largo de la historia, pero quizás como él ninguno, y es que ha sido el jugador natural más talentoso de la historia. 

A los 12 años ganó el Campeonato de cuba y asombraba al mundo por sus extraordinarias dotes de jugador. En 1908 venció a Marshall, campeón norteamericano, y en 1921 se proclamó campeón mundial al derrotar a Lasker. En 1927 perdió el título ante Alekhine en Buenos Aires, quien rehusó después todos los intentos de revancha del cubano. Murió de un derrame cerebral en 1942 en la ciudad de Nueva York.

Para conmemorar el trigésimo aniversario de la conquista del título de Campeón Mundial de Ajedrez por José Raúl Capablanca, la República de Cuba emitió una serie de sellos compuesta de siete valores, dando el merecido reconocimiento universal a este genial jugador. .

 

 

 

 

 

 

APERTURA
MEDIO JUEGO
FINAL
SUS PARTIDAS

APERTURA

De su infancia poco se sabe. Quizás la anécdota más conocida es la de cómo aprendió el ajedrez. El pequeño Capablanca a la edad de 4 años y viendo como jugaba su padre con un amigo aprendió a jugar. Jugando una partida su padre contra un amigo les llamó la atención que el pequeño José Raúl se estaba riendo. A la pregunta de cual era el motivo el dijo "papá, es que has movido mal el caballo". No tardaría mucho el niño en ganar al padre con el consiguiente disgusto de este. 

A la edad de 12 años venció sin paliativos al campeón cubano, Juan Corzo. Su educación fue en Estados Unidos, estudiando ingeniería en la Universidad de la Columbia y gastando la mayor parte de su tiempo de ocio jugando contra maestros en el Club de Ajedrez de la Manhattan en la  ciudad de Nueva York. Fue en este mismo Club donde el joven Capablanca se hizo mayor de edad, ajedrecísticamente hablando. Jugó una serie de partidas contra el Campeón estadounidense Frank Marshall y lo derrota sin paliativos con 8 triunfos, una derrota y 14 tablas en 1909 cuando él tenía 20 años. Esto era de mucho valor si tenemos en cuenta que dos años antes Frank Marshall había jugado sin éxito por el cetro del ajedrez mundial contra Emanuel Lasker.

En 1911, ante la insistencia de Marshall, Capablanca juega en San Sebastián (España) en uno de los torneos más fuertes en aquel entonces. Esta participación no estuvo exenta de polémica puesto que la mayoría de sus rivales opinaban que no se merecía participar en un torneo tan importante habida cuenta de que era un recién llegado y dudaban de su nivel. Uno de los que más se quejaron fue Nimzovitsch pero tuvo que tragarse sus palabras cuando luego de la primera ronda del torneo había cosechado una derrota ¡a manos del recién llegado Capablanca!. Pero no solo eso, asombró a todos al ganar el torneo con un total de 6 triunfos, 7 tablas y una derrota. 

Ese mismo año, luego del torneo, en noviembre de 1911 Capablanca desafía a Emanuel Lasker para luchar por el campeonato del mundo. Lasker está de acuerdo pero impone 17 condiciones a cada cual más disparatada y Capablanca no acepta y el match no tiene lugar ese año. En 1913 Capablanca empieza a trabajar en la Oficina Cubana del Exterior, lo cual hizo que pudiera vivir desahogadamente, porque además de ajedrez también tenía un empleo que le llenaba y que completaba su vida pública

En 1914 Capablanca juega un torneo en San Petersburgo y se encuentra con Lasker por primera vez frente a frente delante de un tablero. Luego de ir todo el torneo por delante del campeón del mundo termina el torneo con 13 puntos en segundo puesto detrás de Lasker que consigue 13,5. Desde este momento hasta una década más tarde Capablanca perdió oficialmente una partida y se ganó una bien merecida fama de invencible.

 

MEDIO JUEGO

Y llegó al año 1921, luego de varios intentos por fin Capablanca puede disputarle a Lasker el título de mejor jugador del mundo. Un año antes ya lo había retado pero Lasker no tenía intención de jugar así que le concede su título, pero los grandes aficionados de la época tratan de convencerlo para que juegue y al final da su brazo a torcer. Finalmente un año después se disputa el evento programado en principio para 30 partidas pero luego de las 14 primeras Lasker renuncia a seguir jugando por motivos de salud, y también por motivos deportivos, ya que hasta esa décimo cuarta partida aún no conocía la victoria por cuatro de Capablanca. Capablanca ya era campeón del mundo. Su sueño se había convertido en realidad. 

En 1925 disputando el Gran Torneo de Moscú durante una exhibición de simultáneas Capablanca ganó todos sus partidas a excepción de unas tablas contra un muchacho de 12 años al que vaticinó un gran futuro. Ese joven era ni más ni menos que Mikhail Botvinnik.

Y llegó al año 1927, Buenos Aires acoge el match por el campeonato mundial entre Capablanca y el ruso Alexander Alekhine. Era una lucha entre el genio estudioso de Alekhine frente al genio no-estudioso de Capablanca. Mientras Capablanca participaba en diversos torneos a lo largo del mundo, el ruso estudiaba meticulosamente todas las partidas de Capablanca. A priori los analistas no le daban prácticamente ninguna posibilidad a Alekhine y quizás esto fue un factor decisivo, puesto que Capablanca subestimó a su rival y a la postre acabó perdiendo. Alekhine  ganó 6 partidas, Capablanca 4 y el resto acabaron en tablas. Luego, Alekhine  no le concedió la revancha puesto que era muy probable que perdiera su corona de campeón del mundo.

De su vida afectiva conviene decir que se casó en primeras nupcias con Gloria Simoni, con la que tuvo dos hijos: José Raúl  y Gloria. Luego se volvió a casar con Olga Chagodeaff, de origen ruso, con quien convivió en New York hasta los últimos días de su vida. 

 

 

FINAL

Desde ese momento hasta el final de su vida, y aún a pesar de hacer méritos más que suficientes para poder optar al cetro mundial, Capablanca se convirtió en un "Campeón sin corona" hasta su muerte. Ganó infinidad de torneos uno de los cuales fue en Moscú en 1936 derrotando a su "temeroso" rival Alekhine. 

La última comparecencia oficial de Capablanca se produce en las Olimpíadas de Ajedrez de la FIDE, celebrada en Buenos Aires en 1939. En este certamen Capablanca obtuvo un impresionante performance de 8.5 de 11 puntos, sin conocer la derrota, conquistando la Medalla de Oro como mejor jugador de la Olimpiada. 

José Raúl Capablanca Graupera, el Grande de los Grandes del Ajedrez, murió en la ciudad de New York, el 8 de marzo de 1942 a las 5:30 de la mañana, en Hospital Mount Sinai, víctima de una embolia cerebral, producto de una crónica hipertensión arterial. Tenía 54 años de edad. Como los buenos toreros su final fue junto a un tablero de ajedrez al igual que el de los toreros es dentro de una plaza. Solía visitar todas las noches el Club de Ajedrez de Manhattan situado justo frente al Central Park de Nueva York. A eso de las nueve de la noche del día 7 de Marzo estaba observando la partida que jugaban dos aficionados. Al parecer estaba de muy buen humor y bromeaba con todo el mundo y comentaba la partida que estaba viendo. De repente se levantó y dijo "Ayúdenme a quitar el abrigo...", y cayo sobre los brazos de la gente que allí se encontraba. Trasladado al hospital Mount Sinaí, llegó a el en estado de coma, del cual no pudo sobreponerse. La vida le había hecho jaque mate.

Para la posteridad quedan sus innumerables record que difícilmente se batirán a lo largo del tiempo. Jugó un total de treinta y siete torneos ganando 22 y siendo segundo en otros 10; disputó además seis matches ganando todos menos uno; y nueve series, con siete victorias por dos tablas. De un total de 619 partidas oficiales ganó un total de 315, entabló 266 y perdió la ridícula cantidad de 38, lo que da muestras de su enorme genialidad. Además de todo esto hizo numerosos aportes al ajedrez como por ejemplo el crear el ajedrez superior que tenía dos nuevas piezas (llamadas canciller y arzobispo) en un tablero de 10x8 casillas.

 

SUS PARTIDAS

Estoy seguro que todos tenemos una partida de Capablanca preferida. A mi siempre me ha llamado la atención cómo los jugadores de la élite, los genios que ha tenido el ajedrez, ganan las partidas que juegan, digámoslo así, contra la plebe. Yo cuando veo esas partidas pienso, "¡hay que ver qué fácil es jugar al ajedrez!". Ganan de una forma comodísima, y es como si sus piezas, que mueven de igual forma que las de los aficionados, valieran más.  

Sin embargo, las partidas que salen en los libros son las que disputaron contra otros grandes campeones como ellos. En esas partidas ya no es tan "fácil" jugar al ajedrez, porque el rival no facilita en nada las cosas. No sé hasta que punto a un jugador le gustan más estas partidas (que en la mayoría de las ocasiones terminan en tablas) o las otras (que en la mayoría de las ocasiones terminan en victoria), pero estoy seguro que de todas aprende algo. 

A continuación veremos 3 de sus partidas, que desde luego nos dicen bien a las claras cual era el juego de este cubano universal.

Partida 1.- Capablanca vs. Lasker en La Habana 1921 en lucha por el campeonato mundial

Partida 2.- Capablanca vs. Alekhine en Buenos Aires 1927 en lucha por el campeonato mundial

Partida 3.- Marshall vs. Capablanca en Nueva York 1909

 

Para terminar ponemos a vuestra disposición una gran base de datos con partidas de Capablanca analizadas por un programa informático. 

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